Una isla fantasma. Hashima


Mantener el blog activo y escribir veces en semana, a veces cuesta un poco. Mas que nada porque a una se le van acabando las ideas y siempre no está la mente como para esar escribiendo, y a veces , lo sabes y lo he dicho he hecho un simple copia y pega porque de verdad, a veces mi mente no da….

A veces tambien me meto en las redes sociales para sacar alguna idea util y vaya que si la encuentro Y tengo que reconocer, ademas,  que de algunas cosas no tenia ni idea y otras las habia olvidado. El tema de hoy lo habia olvidado, por completo, cero.  Se trata de la isla Hashina, un islote a 20 km de Nagasaki que tuvo vida durante casi un siglo, despues, la vida es esfumó de la misma manera que habia llegado, convirtiendolo en un lugar fantasmal.

¿Cual es su historia?

NAGASAKI, JAPAN - APRIL 22: (CHINA OUT, SOUTH KOREA OUT) Hashima, famous as the nickname 'Gunkan jima (The Warship Island)', is seen on April 22, 2009 in Nagasaki, Japan. The Island had been a coal complex and more than 5,000 people resided in 1960s, now uninhabited and only accept reserved visitors. (Photo by The Asahi Shimbun via Getty Images)

En 1810 se encontró una mina de carbón en la isla  de Hashima por el señor feudal de Saga. La industria del carbón comenzó a finales del siglo XIX, para luego ser comprada por la Corporación Mitsubishi. A la vez que la producción creció, la isla se desarrolló, y la empresa construyó varias áreas residenciales, edificios industriales y muros para proteger a la isla de la intemperie.

Hashima fue construida de manera que todo el terreno se pudiera aprovechar. Para proteger la ciudad de los tifones se construyeron barreras altas, dándole a la isla una apariencia similar a la de un acorazado. De ahí que la isla sea mejor conocida como Gunkanjima, que quiere decir “isla acorazado” en japonés.

Los administradores, trabajadores y sus familias habitaron la isla, que fue su hogar por muchos años. Los residentes de la isla llevaban una vida más o menos normal, con la mitad de los habitantes dedicados a la minería, y el resto en actividades como la escuela, restaurantes, tiendas, baños públicos u hospitales.

Los administradores, trabajadores y sus familias habitaron la isla, que fue su hogar por muchos años. Los residentes de la isla llevaban una vida más o menos normal, con la mitad de los habitantes dedicados a la minería, y el resto en actividades como la escuela, restaurantes, tiendas, baños públicos u hospitales.

Ni las guerras acaecidas entre Japón, China y Rusia ni el transcurso de las dos Guerras Mundiales afectaron al optimo funcionamiento de la mina de Hashima, cuya producción pasó de ciento cincuenta mil toneladas de carbón al año en la primera década del siglo XX a una producción pico de cuatrocientas diez mil toneladas anuales en 1941.

Para lograrlo, entre 1885 y 1889 la compañía Mitsubishi perforó dos túneles verticales hasta llegar al lecho marino, a una profundidad cercana a los ciento noventa y nueve metros.

En 1916 la mina producía ciento cincuenta mil toneladas de carbón y en solo treinta años la isla pasó de estar deshabitada a tener una población de tres mil personas, lo que determinó que Mitsubishi se planteara la necesidad de edificar viviendas para sus habitantes con el fin de proporcionarles alojamientos más estables. Alrededor de 1960, en el apogeo de la prosperidad económica de Japón, la isla contaba con más de cincuenta edificios de departamentos y una población superior a cinco mil personas. Hashima fue al mismo tiempo mina y ciudad durante casi cien años.

En las zonas planas que se le habían ganado al mar se ubicaron las instalaciones industriales y con el paso de los años, como respuesta a la altísima densidad poblacional, se construyeron en el interior rocoso más de treinta edificios de hormigón armado conectados por una red de laberintos, patios, pasillos y escaleras.

En 1916,  la compañía construyó uno de los primeros edificios japoneses de hormigón armado para paliar la falta de espacio para vivienda y evitar los daños provocados por el tiempo, el mar y los tifones. El edificio, era una estructura cuadrada de seis plantas construida alrededor de un patio interior en el extremo sur de la isla, ofrecía un espacio de alojamiento pequeño pero privado para los mineros y sus familias. Cada departamento consistía en una sola habitación de 9,9 metros cuadrados con una ventana que representaba un gran avance con respecto a las condiciones anteriores. El baño, la cocina y las instalaciones sanitarias eran compartidos.hashima076

En 1917 se construyó otro bloque viviendas mayor en el centro de la isla y, a continuación, el edificio residencial Nikkyu, un complejo de departamentos de nueve pisos en forma de E y el edificio más alto de Japón. En 1918 empezó la construcción del siguiente bloque y a ese ritmo hacia 1930 había más de treinta edificios de departamentos en un diámetro de 1,5 kilómetros cuadrados.

La clave del desarrollo de una isla deshabitada tan pequeña hasta transformarse en una ciudad en auge era la alta calidad del carbón obtenido . La isla se convirtió en un símbolo de la modernidad y la industrialización, en un modelo de ciudad que era una réplica en miniatura de la sociedad japonesa.

En 1959 la isla de Hashima, de poco más de un kilómetro cuadrado, había llegado a alcanzar una densidad de población de ciento treinta y nueve mil cien personas/km² en la zona residencial y de ochenta y tres mil quinientas personas/km² en toda su superficie,  una de las mayores densidades de población registradas en el mundo.

Ademas de las viviendas y servicios básicos, la isla contaba con todas las instalaciones y servicios necesarios para la subsistencia de esa comunidad. Había cafés, restaurantes, casinos, clubes, veinticinco tiendas diferentes, una escuela con gimnasio y patio, guardería, un hotel, un hospital con sector de aislamiento, una pista de tenis, una pequeña comisaría, una oficina de correos, baños públicos y un burdel. No había vehículos de motor ya que se podía caminar entre dos puntos cualesquiera de la isla en menos tiempo que el necesario para terminar un cigarrillo

A finales de los años 60 el petróleo había empezado a sustituir al carbón por lo que en todo Japón se cerraron minas y la compañía Mitsubishi se vio obligada a trasladar a los trabajadores de Hashima a otros lugares , pero las minas de carbón fueron cerrando poco a poco y Mitsubishi recortó su planta de obreros y realizó algunos traslados a otras de sus industrias. El 15 de enero de 1974 la empresa anunció el cierre de la mina durante una ceremonia celebrada en el gimnasio de , la isla y en esa ocasión ofreció trabajo a quienes quisieran desplazarse. De ese modo, en poco más de tres meses Hashima quedó completamente abandonada.

 

Hoy en dia se  realizan visitas guiadas de 45 minutos aunque no se les permite acercar a los edificios ya que existe riesgo de derrumbe

Cuentan que en la pared de uno de los edificios un exresidente, también dejó escrito:

¿Cuántas décadas pueden haber pasado

desde que Hashima fue abandonada a la putrefacción,

al deterioro, a la ruina y a la desintegración?

La vida no volverá a esta isla

 

 

 

https://www.facebook.com/El-rinc%C3%B3n-de-Mayriel-298212513538099/

 

 

 

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